El Perú desde la intimidad

Todo el mundo espera y se promete mucho del contrato Grace con tal que éste se lleve a cabo, pero por un lado eso parece dudoso y por otro lado, aunque se firme no creo que el efecto sea grande y duradero para el bienestar del país. Pero lo cierto es que siempre será algo, un poco de nueva vida, de movimiento, aunque sea sólo con las esperanzas e ideas del país, y siempre eso es mejor de mucho, que esta casi muerte en la que hoy se encuentra todo. A fin del año, cuando estaban discutiendo el contrato Grace y contando yo con que se firmaría, me metí a comprar una fuerte suma de bonos peruanos. Por cierto hasta ahora ha sido mal negocio, pues el día después se supieron [sic] todo lo que sucedió después y me he encontrado con mis bonos desde entonces más bajos que el precio que pagué, y no estoy sino esperando el momento de salir de ese papel sin pérdida. No hay duda que si el contrato se firmase, que esos bonos (por qué no lo sé, pero la Bolsa no raciocina) subirán algunos puntos y eso lo necesito para poder vender, pues compré a los precios más altos. Así es que si hay algo de importante que a su tiempo pudieses comunicarme por telégrafo y respecto al contrato o, mejor dicho, a si se firmará o no firmará, me harías un gran servicio, pues comprenderás la importancia de conocer la noticia si posible antes que los demás y aquí todos saben lo que pasa en Lima a buen tiempo. Realmente no lo olvides, me puedes hacer así un gran servicio y sacarme de una pérdida de dinero. En el despacho que me mandes no necesitas mencionar la palabra contrato; yo lo llamaría remesas = contrato; salieron = se firmó; no salieron = no se firmó; saldrán probablemente = se firmará probablemente Y por ese estilo y comprenderé el asunto. Dirígeme los despachos al cuidado de los Gibbs si los mandases después del 25 junio, pues vamos entonces a Londres; hasta esa fecha a París. Pensamos pasar el mes de julio y agosto donde Mercedes en Bystock. Qué raro te parecería ver ahora a todos tus sobrinos tan grandes. Tienes aquí tres sobrinas casaderas, Nini, Clotilde y Merceditas. María Teresa viene de cuando en cuando a París y parece muy contenta, pero va muy 651

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