El Perú desde la intimidad

Hoy no te escribo porque no me siento muy bien; he estado algo temerosa de tener algo como en Lima, pero felizmente sigo bien. Solo hace dos meses que estoy en cama y tendré que estar unos dos o tres más. En fin, cholito, no quiero esperar hasta el otro vapor para decirte que te felicito de todo mi corazón de la decisión y elección que has tomado, pues la niña me era muy simpática antes, así que ahora me es el doble y la quiero ya mucho, como me hubiera sucedido con cualquiera que hubieses elegido, sabiendo que siempre sería algo bueno y digno de ti. Dale pues cholito ya de mi parte muchos cariñosos recuerdos; en el próximo te escribiré más, entretanto te diré que no pienso sino en ti, en tu felicidad, y que esta noticia me ha dado mucho gusto, pues creo serás muy, muy feliz. Adiós pues cholito, hasta el próximo. Mercedes y Clotilde no están aquí. Yo estoy ahora solita. Adiós cholito, tu hermana que te quiere mucho, Virginia *** Villa Heeren. Biarritz Setiembre 19/1903 Mi querido Manuel: Antes de salir de Baden, donde he pasado unas semanas con Arturo, te mandamos un despacho felicitándote y abrazándote, pues vimos en los periódicos alemanes la buena noticia que el 8 de este mes habías asumido el puesto de Presidente del Perú, y nos ha dado muchísimo gusto. Felicitarte de todo corazón y rogar a Dios para que te ayude en la gran tarea y responsabilidad que ese cargo lleva consigo ha sido mi primer pensamiento, y te deseo toda la felicidad y tranquilidad posible. Arturo sé que te escribió inmediatamente, pero como yo salía ese mismo día de Baden, preferí esperar mi llegada aquí para hacerlo tranquilamente y decirte que a pesar de que hace muchísimo tiempo que no te he escrito, que sin embargo siempre te tengo muy presente y siempre tengo noticias de ustedes todos por Carlos, y tomo gran interés en todo lo que les concierne. 635

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