El Perú desde la intimidad

Carlos *** París, 28 de noviembre de 1902 [*] Señor don Manuel Candamo Lima Querido Manuel: Creo conveniente poner en tu conocimiento, por lo que el asunto tiene o puede tener de conexo con la política del día, que el gobierno francés se ha negado a diligenciar un exhorto librado por la Corte Suprema con el objeto de que se notifique a los herederos de Dreyfus y a la Société Générale una demanda que Araníbar ha interpuesto, y que sin duda conocerás, pidiendo la anulación del contrato de 1869 y de todo cuanto de ese contrato se deriva, por el hecho de que cuando se celebró había sido ya disuelta la sociedad Dreyfus Frères & Cie. Araníbar había presentado esta misma demanda al Tribunal Arbitral de Lausana, el cual la rechazó en una larga sentencia, que puedes leer, si te interesa, entre los anexos de la Memoria de Relaciones Exteriores del año 1901. Como era de preverse, el Gobierno francés, al devolverme el exhorto, invoca el mismo principio que invocó siempre, a saber: que los fallos de Piérola, confirmados por el Tribunal Mayor de Cuentas, pusieron término a la cuestión Dreyfus, y que ya no puede abrirse una nueva discusión sobre eso, mucho menos ahora en que el Tribunal de Lausana ha reconocido virtualmente los derechos de Dreyfus. He visto a M. Delcassé en su recepción semanal ordinaria del Cuerpo Diplomático e incidentalmente hablamos del exhorto que me había devuelto. Por supuesto que nuestra conversación no tuvo, por decirlo así, carácter oficial, no queriendo yo entablar una gestión en forma respecto de un asunto tan delicado, sobre todo sin tener instrucciones. M. Delcassé me dijo que él no entendía nada de cuestiones de derecho (supongo que quiso decirme cuestiones litigiosas y de abogados), que jamás se había ocupado 605

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