El Perú desde la intimidad

Mi querido Manongo: Recibí tu carta de 7 del pasado. Hace tanto tiempo que no te escribo que sin duda vas a tener una verdadera sorpresa al reconocer mi letra. No creas, sin embargo, que me haya sido indiferente la suerte de nuestro pobre Perú ni la tuya, tan ligado a él, y tan mezclado en esos tristes sucesos. Buenos sustos me has dado y bastante te he compadecido y he compadecido a tu pobre mujer. Los dos últimos años han sido bien desgraciados para todos los peruanos y en estos últimos meses al sentimiento que me causaban las noticias de por allá, se ha agregado el dolor, que espero no conozcas tú jamás, de la muerte de mi pobre hijito y la inquietud por la salud de Clotilde, que tan afectada estuvo con la pérdida de su Quico. Felizmente ella es muy fuerte y el 23 del pasado ha dado a luz con toda felicidad a una chiquita muy bonita y robusta, no obstante de que se apareció un mes antes de lo que esperábamos. Se llama María Magdalena y los padrinos han sido Carlitos y Clotildita. 644 En cuanto a negocios me refiero a mi carta oficial y sólo añadiré con referencia a Eten que sería muy conveniente, bajo todos conceptos, el llevar adelante la idea de amortizar los 250.000 soles de obligaciones que aún quedan. Al cambio actual, para los tres interesados eso ocasionaría un reembolso de 400 ó 500 libras solamente y, por mal que anden las cosas, eso no puede ser difícil para ninguno de ellos. La operación es urgente y no debe demorarse. No me acordaba de la participación de los Delgado en el ferrocarril y me daría gusto que pudieras comprársela a un precio racional. Adiós. Te prometo ser mejor corresponsal de hoy en adelante. Cariños para todos de tu Carlos *** 26, Rue Beaujon Condé, octubre 4/1881 Mi querido Manongo: 562

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