El Perú desde la intimidad

consolador. Estoy cómodamente instalado en un departamentito compuesto de dos pequeñas habitaciones muy confortables; la primera es el bureau, con su estufa, con magnífica vista a los cerros nevados, a la mina Colombia, que está al frente, y a la cancha que es el centro del movimiento de las llamas que en diversas partidas están entrando y saliendo constantemente. El cuarto de dormir está alfombrado, tiene un catre de fierro cómodo y un lavatorio con sus correspondientes útiles. Lo que no ha andado muy bien ha sido el apetito; y hoy es el primer día [en] que me he desempeñado bastante regularmente en el almuerzo, y espero que lo mismo será en la comida. Y por allá, ¿cómo han seguido ustedes? ¿Qué tal se están portando los jóvenes? Supongo que no habrá habido impedimento para que hayas continuado bañándote. Como puedes calcular, estoy muy deseoso de recibir la correspondencia de Lima, que esta noche traerá un propio, tanto por saber de ustedes cuanto por conocer las noticias que desde el viernes hayan llegado respecto a la guerra. 606 Cariños, recuerdos a todos y para ti un abrazo. Tu amante y fiel esposo, M. *** Andaychagua, mayo 13/1898 Mi querida Teresa: El martes a las once de la noche, más o menos, recibí tu carta del lunes, y por ella tuve el gusto de saber que por allá todos continuaban buenos y sanos y que los jóvenes Candamo estaban portándose bien. Quiera Dios que iguales noticias me traigan las cartas que debo recibir mañana. Por acá también, felizmente, todo marcha bien; yo tengo completa salud lo mismo que Alcides, y la mina Colombia presenta cada día un aspecto más consolador. Actualmente está produciendo mineral rico de un depósito 517

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