viejo Zeballos y la función teatral de anoche, no he salido de mi constante lectura, de un corto paseo antes de comer y de un rato de charla de sobremesa con Salazar, que es mi único compañero y a quien generalmente no veo sino en el almuerzo y la comida y en el corto paseo de las cinco de la tarde. Ya está sintiéndose un poco de calor y ya empiezan a venir moscas en muy buena cantidad, que, según dicen, en la fuerza del verano son una verdadera plaga. Quedo esperando tu carta; generalmente me la entregan a las tres; son las diez y cuando regrese del correo, voy a almorzar. Cariños a mis muchachos y abrazos para ti. Tu M.C. 510
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