tiempo lo mejor que se pueda. Aquí concluyo esta y voy a meterla a la que va por el correo. Recuerdos a todos, cariños a los muchachos y un abrazo para ti. Tu C. *** N° 198 Por Correo Valparaíso, sábado 29 de setiembre/1883 Mi querida Teresa: Te escribo largamente por la Casa y apenas me queda material para esta. Recibí el lunes tus cartas del 14 y 15 y ayer las del 18 y 19. Estoy sin novedad y muy hallado con este suave clima. Me alegro que Odriozola haya visto a Mañuco y que él y Vélez hayan estado de acuerdo en todo diagnóstico de la enfermedad. Vamos a ver si ahora sana el pobre muchachito que lleva ya tanto tiempo de padecimientos y cuyo verdadero estado no conozco. Probablemente los baños de mar le hicieron gran daño y después los de agua de Huacachina le arraigaron más la enfermedad. Si después de unos quince días del nuevo tratamiento no se opera una mejoría sensible, vuelve a reunir una junta de Vélez, Odriozola y Villar, diciendo tú a Vélez que lo haces por indicación y exigencia mía. Felizmente don Pepillo tiene hasta hoy excelente salud y ojalá se conserve así; cuida siempre antes de bañarlo en agua fría de cerciorarte que no está constipado ni siente nada; pues creo que el reumatismo le ha venido a Mañuco del baño. Me alegro de que las niñitas hubieran ido a los títeres a casa de Garland, y no habiendo tenido impedimento por falta de salud no veo por qué no hubieran ido. Tienen las pobrecillas tan pocas ocasiones para divertirse en esa bendita tierra, que es preciso no privarlas de las que se presentan de 461
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