allá la comisión que los de Lima pensaban mandar para ver modo de ver forma [sic] de que el Contralmirante se mande mudar, regrese con el rabo entre las piernas. Voy a escribirte por el correo. Recuerdos a todos, cariños a los muchachos y muchos para ti. Tu C. *** N° 182 Por Correo Valparaíso, miércoles 29 de agosto/1883 Mi querida Teresa: Acabo de cerrar mi carta por la Casa y emprendo con esta otra. Ayer recibió Elías un cablegrama de su mujer con la palabra «Ayacucho» que, según lo convenido anteriormente, quiere decir que se embarca en el vapor de ese nombre, el cual debe salir hoy del Callao. Así es que el viernes 7 tendremos aquí a esa cautiva. Ayer también telegrafió Álvarez de Chillán anunciando que ya había llegado la orden para su traslación a Santiago y encargando a Elías que se lo anunciara a su mujer. Me imagino el regocijo que reinaría en la casa de la calle de Pobres el día 20 con la llegada de Manuel. Dale al recién llegado la bienvenida o la bien llegada a mi nombre. También me imagino las agitaciones de la misma casa al día siguiente. Mi amada suegra estaría como un brazo de mar y ces demoiselles como unos pimpollos. Nada digo de madame Álvarez Calderón (hijo) que se pondría como para resistir con ventaja al examen de comparación que los asistentes harían de ambas rubias. Voy a oír una misa por la paz y concordia entre los príncipes cristianos y entre todas las hermosas rubias casadas con hermanos y teniendo por lo tanto suegros comunes y cuñadas comunes. 433
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