Tu C. *** N° 174 [sic] Por G.R. Valparaíso, sábado 18 de agosto/1883 Mi querida Teresa: Ya me tienes en esta hermosa ciudad desde ayer a las doce y media del día. Ha adelantado mucho desde el año 67 y tiene el aspecto, las comodidades y la actividad de las poblaciones europeas. Estoy alojado en el hotel Unión, que es el mismo que ocupé muchas veces en aquel año cuando venía de Santiago con don José Pardo 515 por asuntos del servicio o por paseo. Actualmente viven en él Correa, Elías, Químper y tu marido. Don Juan Ignacio Elguera continúa en casa de Lamarca y Flores en otro hotel. Ocupo un cuarto bastante cómodo con vista a una calle que no existía en aquella época y que se ha hecho ganando terreno al mar. Me cuesta tres pesos diarios con comida; pero hay que agregar el desayuno, compuesto de té con leche, pan y mantequilla, que vale 25 centavos y otros 25 por que me sirvan el almuerzo y la comida en un saloncito que tiene Correa y en el cual comemos él, Elías y yo. Aquí tendré que gastar dos veces más que en Chillán, pero viviré diez veces mejor. Desde luego el clima está delicioso; acostumbrado a la temperatura de Chillán, aquí siento calor y anoche dormí con menos de la mitad del abrigo que usaba allá. Esta mañana me levanté a las ocho después de haber tomado mi desayuno y a las nueve salí a recorrer un poco las calles centrales. Anoche también salí con Elías a dar unas vueltas y pena profunda me causaba comparar el estado de prosperidad y adelanto que revelan los innumerables almacenes, tan lujosos y elegantes, el gran tráfico de gente, el alumbrado eléctrico de algunas grandes tiendas y otras circunstancias, con la 423
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