El Perú desde la intimidad

la voluntad de Dios y de nuestra Madre y Señora del Carmen. Por acá nada de nuevo; aunque sí, hay algo, y es la libertad del coronel Zeballos, que ayer pasó por aquí, en un tren extraordinario que conducía tropa, de Angol a Santiago y el miércoles se embarca; probablemente los de Iglesias han solicitado y obtenido su libertad. Ayer comí en casa del caballero que me da aquí los fondos que necesito para mis gastos y por cuyo intermedio me vienen las cartas de G.R. Fue una comida modesta, enteramente de familia. Después de comer jugamos rocambor con el cuico Flores y don Juan Corrales y me vine a casa como a las doce; la noche estaba lindísima, la luna muy clara; pero hacía un frío muy regular. He dormido bien y concluida esta epístola voy a almorzar. Voy a ver si ya han llegado de aquellas zapatillas para mandarles a las niñitas que me han pedido. Dales finos recuerdos a mi nombre. Te abraza M.C. *** N° 143 Por G.R. Chillán, miércoles 20 de junio/1883 Mi querida Teresa: Tu carta del 5 por la Casa no llegó. El 16 me escribió Macandrew diciéndome que no había recibido carta de Lima para mí y que probablemente eso se debía a un olvido del dependiente de la Casa en Lima que dejó de incluirla en el paquete de la correspondencia, pues la nota de especificación de esa correspondencia mencionaba carta para mí, Correa y Elguera y ninguno de los tres había recibido. Por acá no ha ocurrido novedad alguna. Los diarios de Santiago y Valparaíso han publicado las cartas de don Mariano Castro Zaldívar a sus queridos hermano e hijo. Están lindas, como dicen por acá, y los preparativos que aconseja para recibir las custodias en Cajamarca revelan al buen católico y sagaz político. 378

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