He dormido bien, estoy con perfecta salud y esperando con paciencia el fin del cautiverio. Hasta el domingo. Te abraza Tu M.C. N° 141 Por G.R. Chillán, domingo 17 de junio/1883 Mi querida Teresa: Hoy es día de cartas, tanto de escribir como de recibir. En esta nada de nuevo tengo que comunicarte. No hemos tenido noticias de nada ni de nadie y creo que nada extraordinario ha ocurrido en los últimos días. De salud sigo lo mismo, es decir bien, así como los compañeros. El tiempo ha continuado variable; sus momentos de lluvia y viento, uno que otro de sol y casi siempre nublado. En este instante no llueve y las nubes han dejado paso a los rayos del sol, que tanto alegran y que nosotros, como hijos del hermoso astro del día, recibimos con grandísimo placer. Por el giro que llevan las cosas no nos escapamos de completar el año de cautiverio y muy afortunados estaremos si no se prolonga mucho más aún. Más o menos la situación es hoy la misma que en julio o agosto del año pasado, y de entonces a la fecha han transcurrido doce largos meses sin haberse avanzado mucho en el camino de la paz; lo que se ha hecho con Iglesias no puede decirse que es avanzado mucho; mucho tendrá que suceder y mucho tiempo que transcurrir para que el gobierno de ese buen señor tenga las condiciones necesarias para ajustar un tratado serio y definitivo, si algún día llega a reunirlas con la decidida y abierta protección del enemigo. Los últimos diarios de Santiago que recibimos ayer publican un telegrama en el cual se dice que el Congreso de Arequipa estaba discutiendo las condiciones de la paz y que la mayoría estaba a favor de las indicadas por Chile. Probablemente eso quiere decir que el Congreso está discutiendo las condiciones dentro de las cuales se autorizará al gobierno para ajustar un tratado y que los límites que deben fijarse, según la opinión 376
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx