peruano don Isidoro Elías que se trasladara a Santiago y se presentara allí a la comandancia de armas para recibir su pasaporte a fin de que pueda regresar al Callao en el vapor del sábado. Isidoro cree que su libertad [se debe] a gestiones hechas en Lima con Novoa por Casanueva, de quien probablemente se ha valido su tía. Era realmente la más inútil injusticia tener aquí al buen don Isidoro Marcelo, y tengo muchísimo gusto de que recobre su libertad y vuelva al lado de su mujer y de sus hijos y a ocuparse en sus negocios, que deben haber estado algo abandonados. Nada más ha ocurrido del lunes a hoy. Casi toda la prensa ha recibido muy bien el mensaje del presidente, porque en él se proponen con bastante franqueza ciertas reformas religiosas que en la actualidad son la principal aspiración del Partido Liberal, y que se refieren a las cuestiones más graves y delicadas que pueden tratarse en estos países y en las que más empeño y ardor manifestarán los partidos. Al lado de ellas la paz con Iglesias es cosa de menor cuantía, y la prensa liberal ha tributado al mensaje los mayores elogios. Algo me han dicho de un gran contraste que recibieron las fuerzas chilenas en Casapalca, 483 y probablemente a eso te refieres en tu carta por el correo del vapor pasado al decirme que con la noticia que les venía se apresurarían a hacer la paz. He visto publicado en los diarios el parte del coronel León García484 al cuartel general de Lima comunicando su llegada a Tarma por el camino de Yauli, y la retirada de Cáceres con todas sus fuerzas para el Cerro de Pasco. Pronto sabremos lo que hay de cierto en todo esto. Mi salud inalterable; estoy más gordo y de mejor semblante que lo que aparezco en el retrato. Hasta ahora el frío de esta tierra no ha llegado al que sufrimos en Angol cuando llegamos, y las lluvias no son tan continuas como se nos había dicho. Ayer y anteayer llovió a ratos; pero tuvimos una temperatura suave y no hubo viento. Hoy [ha] amanecido el cielo un poco nublado; pero como está soplando viento sur no tendremos agua. Son las diez de la mañana y a la una del día, más o menos, debo recibir tus cartas del 26. Vamos a ver qué traen de bueno. Recuerdos a los suegros 367
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