que hoy tienen; pero según parece eso es lo que en materia de paz piensa llevar presentar [sic] el gobierno a las cámaras. Si se pretende considerar como serio el tratado con Iglesias, una vez que sea aprobado por este gobierno nos pondrán en libertad, porque la única razón o pretexto que ha habido para tenernos aquí ha sido el considerársenos enemigos de la paz. Probablemente a don José Antonio García no le han dado todavía su pasaporte porque esperan ponernos en libertad en poco tiempo más a todos, y tal vez no quieren relajar la severidad de su medida por anticipar la libertad de ese amigo en unos pocos días. Sea de esto lo que fuere, como te decía en una de mis anteriores, la cuestión está en momento de crisis y de un día a otro ha de ocurrir algo que dé nuevo aspecto a la situación y que influya en la nuestra personalmente. Es, pues, racional suponer que no completaremos el año cautivos; esta esperanza nos tiene medio resignados para soportar el poco tiempo que según confiamos nos falta para regresar a nuestras casas, y si hubiéramos de perderla y viéramos delante un nuevo periodo incierto e indefinido haría nuestra condición insoportable. A principios de junio, tal vez al mismo tiempo que recibas esta, debe llegar a Lima Mr. St. John; mándale una tarjeta y recíbele cuando vaya a visitarte. El primero inauguran las cámaras sus sesiones ordinarias y veremos lo que sale de ellas. Sigo gozando de completa salud; mis compañeros también están buenos. Todos estos días hemos tenido muy buen tiempo, hoy ha amanecido nublado, pero es probable que no llueva. Luego recibiré tus cartas del 16 y quiera Dios que me traigan buenas noticias de la salud de Mañuco y de toda la familia. Hasta mañana. Recuerdos a Delfina, los suegros, cuñadas, cuñados y amigos. Cariños a mis pollos y para ti. Tu 356
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx