M.C. *** N° 123 Por G.R. Chillán, miércoles 16 de mayo/1883 Mi querida Teresa: Principian los notables a regresar al Perú. El sábado se embarca en Valparaíso para el Callao don José Antonio García y probablemente Forero, quien también tiene ya autorización para irse al Perú. Correa se va hoy a residir a Valparaíso. Le ha conseguido esto un señor Lyon, 472 antiguo amigo suyo y mucho, según dicen, de Santa María. 473 Las probabilidades de un próximo, muy próximo arreglo se confirman y así lo ha escrito don José Antonio. Como este amigo llegará a Lima el mismo día que esta carta, por él podrás saber a ese respecto más de lo que yo sé. Naturalmente el suegro irá a verle tan pronto como llegue y a él le contará todo, y como habrá estado con García Calderón hasta el momento de embarcarse, llevará las últimas noticias. Todo hace creer que está próximo el momento de un arreglo. Los diarios no han dicho ni una sola palabra de censura sobre la parte del mensaje de Montero que publicaron ahora días, lo que no ha dejado de sorprenderme. El aspecto de las cosas hace creer que este cautiverio va a concluir, y que pronto me pagarás la pasada que me hiciste en tu última carta haciéndome tragar esa bola de tu estrecha amistad con Novoa, que me la tragué enterita, y antes de pasar a la otra cara de la carta estaba ya meditando entre sí lo que haría sobre aquello de que ibas a obtener mi libertad, para que supieras pronto mi oposición a semejante cosa. Buena me la hiciste. Anteanoche tuvimos incendio en la vecindad. Se quemó una casa de altos situada en la cuadra anterior a la nuestra, y vecina a aquella en que están las piezas que ocupa Álvarez. Elías y yo, que estábamos en cama, nos levantamos a la bulla que sentimos a un poco más de las once; y fuimos a ayudar a ese compañero a sacar sus cacharpas; 474 felizmente el incendio no llegó hasta sus cuartos y ayer volvió a llevar a ellos lo que 347
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