Soden. No sé cómo Robinet la recogió de la legación alemana y me la remitió junto con otra encomienda que mandaba de Santiago al cuico. Anoche cuando estábamos comiendo en el restaurant principió a llover bien duro; pero como habíamos ido provistos de nuestros paraguas y apenas principiaba la lluvia pudimos volver a nuestros agujeros sin mojarnos. Hoy el tiempo ha amanecido muy bueno; el cielo está despejado, el sol brillante y no hace frío. ¿Con que al fin se decidió Heeren a irse a Europa? Me imagino lo aburrido y asustado que habrá estado. Hace bien en irse y me admira que no lo haya hecho antes. Feliz él. He visto entre los pasajeros del Callao a Iquique el nombre de Carlos Álvarez Calderón, y me ha sorprendido, porque no tenía noticia de que Carlos hubiese pensado hacer ese viaje. Voy a vestirme para ir a almorzar. Dile a Maricucha que siento mucho su enfermedad, muchos cariños a todos y para ti. Tu M.C. *** N° 111 Por G.R. Chillán, miércoles 25 de abril/1883 Mi querida Teresa: Hoy recibí tus dos cartas del 13. Muy fastidiado me tiene la persistencia de la enfermedad de Mañuco; supongo que a ti te tendrá lo mismo, y como anteriormente te he hablado sobre el particular no quiero ni conduce a nada insistir en el asunto. Esperaré con paciencia que me des la noticia de hallarse ese pericote completamente bueno. Yo sigo bien de salud, lo mismo que los compañeros, a pesar del friecito que ha arreciado en estos días. Felizmente no ha llovido y hemos tenido magnífico tiempo, cosa que no durará mucho. 329
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