sano y espero que el invierno, aun cuando algo fastidioso y mortificante, lejos de hacerme mal me fortificará y hará provecho. En cambio estoy asustado por los niños a causa de la fiebre amarilla que, según las noticias que han llegado hoy, está tomando ya en el Callao un carácter muy alarmante. Sería verdaderamente cosa de desesperarse el que nos viniera ahora una buena epidemia como la del año 68. Quiera Dios que no tenga lugar semejante desgracia. Mucho gusto me ha dado lo que me dices de la mejoría de Mañuco, y ojalá tu próxima carta me traiga la buena noticia de que ya quedaba completamente bien. Dale un besito a mi nombre, otro a Pepe y uno a cada una de esas señoritas. Recuerdos a toda la familia y muchos cariños para ti. Tu M.C. *** N ° 108 Por Correo Chillán, jueves 19 de abril/1883 Mi querida Teresa: Volviendo al asunto de la fiebre amarilla de que te hablo en mi carta de ayer, te diré que una de las circunstancias que más me han alarmado es la venida a Chile de la señora del cuico Flores con toda la familia, en cumplimiento de la indicación que desde tiempo atrás le tenía hecha este para venirse en el caso de que apareciese en Lima la tal epidemia. La señora Flores viene con Uriburu,467 se embarcó el 14 en el Callao y el lunes 23 debe estar en Valparaíso. El cuico no piensa hacer venir a su familia a Chillán y si a él no le dan autorización para trasladarse a Valparaíso o algún otro punto, se quedará separado de ella. 325
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