apoyarán por nuestros enemigos y por otros que no son nuestros enemigos. Hasta ahora no he tratado en esta sino de asuntos políticos; pero como se relacionan tanto con nuestra condición, es imposible prescindir por completo de ellos y de cuando en cuando hay necesidad de tocarlos, especialmente cuando sobreviene una circunstancia tan importante y que puede ser tan decisiva como el notición a que largamente me he referido, del cual probablemente ya se tendrá conocimiento en Lima. Mi salud buena, completamente buena. Hoy debo recibir tus cartas del 21 y espero en Dios que me traerán noticias tan satisfactorias de tu salud y de la de los muchachos como las que trajeron las del 17. Memorias a todos y muchos abrazos para ti. Tu M.C. Lee si quieres esta nota a Heeren (con reserva). *** N° 83 Por Correo Chillán, lunes 5 de marzo/1883 Mi querida Teresa: Ayer al medio día recibí tu carta por el correo del 21 y las de las tres niñitas. Mucha satisfacción me causa saber que están buenas y sanas y ver por sus cartas lo contentas que están esas pericotas. Supongo que don Mañuco estará ya bueno de sus dolores, cuando nada me dices de él y va todos los días a Chorrillos. Por mi parte yo también estoy bueno y sano y me siento muy bien. Nada tengo que rectificar a lo que te digo en mi carta de ayer respecto a las probabilidades de próxima paz y de nuestro regreso al Perú. Siendo cierta, como es probable que lo sea, la noticia que transmitió el compañero de Valparaíso en su carta, la conclusión de este estado de cosas no puede dilatar mucho. Nuestra colonia está de duelo. Don Gregorio N. Real, 443 que fue uno de 283
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