cosa que se le parezca, es un territorio mal habitado. Cuando hablo de esto me pongo de mal humor y me lleno de ira; espero que de aquí algún tiempo ya me será indiferente. Sigo bien de salud; pero he resuelto no tomar más baños fríos porque tengo miedo al reumatismo, que es aquí enfermedad muy común, muy dolorosa y muy larga. Recuerdos a los suegros y cuñados y muchos cariños para ti. Tu M.C. *** N° 77 Por Correo Chillán, jueves 22 de febrero/1883 Mi querida Teresa: Son las ocho en punto de la mañana y principiaba a escribir esta carta cuando ha entrado Aramburú a mi cuarto a darme la noticia de que él [y] Lavalle están en libertad y que a las nueve y media parten de aquí en el tren expreso. Anoche a las once el comandante de policía fue a la habitación que ocupan a decirles que de orden del gobierno quedaban libres para ir donde tuvieran por conveniente. 437 Aramburú ha quedado en ir a verte y decirte de viva voz lo que ya sabes por mis cartas, que estoy bueno, sano, gordo y precioso. Ya se va desgranando la mazorca y esto es buen síntoma. ¿A quién habrá nombrado Iglesias de plenipotenciario en lugar de don José Antonio? Voy a vestirme para acompañar al tren a los viajeros. Felices ellos. Quiera Dios que tengan un buen viaje. Hasta el domingo. Te abraza 273
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