quince días o más de los que ya llevamos. En nuestro alojamiento hemos ganado considerablemente; pues nos hemos mudado de ese cuartito alto que nos dieron para los dos a nuestra llegada, y que sólo ocupamos dos días, a dos cuartos que quedaron desocupados en la casucha a que pertenece el que ocupa Forero. Con este cambio, cada uno tiene su cuarto independiente, y esta ventaja vale bien el peso diario de aumento que cada uno tenemos que pagar sobre los cuatro que nos costaba el cuarto primitivo. Mi sirviente ha venido también a tomar algunos baños; ha estado muy enfermo y el doctor le aconsejó que viniese. Nos es bastante útil y desde que llegó ya no tengo necesidad de subir el cerro cargado con el sobretodo y la gran sábana de baño. Son las tres de la tarde y deben haber llegado los coches con la correspondencia de Chillán. Voy a la oficina a ver si ha venido carta para mí con la tuya. Recuerdos a todos y cariños a los muchachos. Tu M.C. *** N° 71 Por Correo Termas de Chillán, viernes 9 de febrero/1883 Mi querida Teresa: Llegó tu carta del 27 por G.R. Como puedes suponer, mucha pena me ha causado la triste noticia que en ella me das de la muerte de Carmen, la hija de Pedro. Desgracia tan grande después de la que hace pocos meses sufrieron sus pobres padres es para estos el más duro golpe que podían recibir. Cuántas amarguras ha tenido que experimentar Pedro en los últimos tiempos, lo mismo que su excelente y digna compañera. Por el próximo correo les escribiré, y mientras tanto hazles saber el 263
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