El Perú desde la intimidad

dirigida por José de San Martín. Por esos años inició sus actividades comerciales. En particular obtuvo considerables ganancias durante el año de 1825, importando trigo y otras mercancías de primera necesidad desde Chile, que desembarcaba en Chorrillos y vendía a altos precios en el Callao. En 1828 apareció en el registro de quienes auspiciaron la formación de la Sociedad Filarmónica de Lima, de la cual fue miembro fundador. Pronto la casa comercial de Pedro González de Candamo se situó entre las de «primera clase», dedicándose también a negocios financieros. 16 En la década de 1840 inició, junto con otras personas, una fábrica de cristal y otra de tocuyos. Incursionó también en el negocio del guano, y tuvo una cercana vinculación con el presidente Castilla. Promovió, además, la construcción del ferrocarril de Lima al Callao, 17 y continuó con sus actividades financieras. 18 En 1848 trasladó sus oficinas a su domicilio en la calle de la Coca, a una cuadra de la Plaza de Armas (Clavero 1904: 35).19 González de Candamo forjó una de las más importantes fortunas del Perú de entonces,20 al punto de que el cónsul británico Jerningham se refirió a él como «el Rothschild de Chile y Perú». Tuvo intereses en la casa comercial de Zaracóndegui, la cual recibió en 1860 la concesión para la venta del guano a los Estados Unidos — sustituyendo a la casa Gibbs—, a cambio de muy importantes adelantos de dinero para el erario público (Bonilla 1994: 51). Se sabe que otorgó testamento dos veces: la primera el 30 de marzo de 1865, 21 y la segunda —que supuso el testamento definitivo— el 5 de enero de 1866 (Quiroz 1987: 196), muriendo el día 22 del mismo mes y año (Clavero 1904: 35). 22 De la madre de Manuel Candamo, Mercedes Iriarte, existe muy poca información cierta. Fue, presuntamente, hija de Pedro Ignacio Iriarte Velasco-Patiño, natural de Huancayo, y de Paula Odría Granados, nacida en Mito, Jauja (Bryce 2005: 34).23 Además de Manuel, su hijo mayor, tuvo con Pedro González de Candamo otros tres vástagos: Carlos, Virginia y Mercedes. Fueron todos hijos naturales, ya que el padre manifestó en su testamento no haber contraído nunca matrimonio. Sin embargo, en el mismo testamento menciona como hijos solo a Carlos, Virginia y Mercedes, omitiendo a Manuel. La madre, Mercedes Iriarte, sí contrajo matrimonio, en el curso de la década de 1850 —la fecha no se ha podido 22

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