El Perú desde la intimidad

que sea la madre de doña Santos Ayulo. También hemos visto una invitación igual para acompañar el cadáver de aquel Tudela que heredó a su madrina. Todos los notables están bien, salvo ligeras indisposiciones en uno que otro y hoy están ocupados en escribir a Lima. Hasta mañana, memorias a tus padres, hermanos y demás parentela. Cariños a mis muchachos y muchos para ti. Tu M.C. *** N° 49 Por Correo Chillán, jueves 4 de enero 1883 Mi querida Teresa: ¿Qué tal se ha pasado la noche? La mía ha sido buena y no he tenido malos sueños, pero tampoco los he tenido buenos. Son las ocho y media de la mañana, acabamos de tomar nuestra taza de té con leche acompañada de pan con mantequilla, y metido en mi bata celeste, que está bastante regularmente sucia, estoy escribiendo estos humildes renglones. Anoche, contra mi costumbre, me acosté a más de las doce de la noche, ocupado a esa hora en las cartas de los muchachos. Ya don Mañuco no se quejará de que no recibe a la [sic] de papá, ni doña Maricucha seguirá con cólera conmigo, y espero que tendrá la bondad de no cumplir su propósito de no escribirme más. Por aquí estuvo hace algunas semanas Alberto Elmore; 409 vino a Chile como apoderado de los Concha para realizar la venta de una hacienda de ellos y cumplido su encargo fue a Angol, y estuvo aquí un día con el único objeto de hacer una visita a sus notables compatriotas. Regresó al Perú en el vapor que salió de Valparaíso el 27 y con él mandé, dentro de un sobre rotulado a ti, cuatro juguetes de papel para los muchachos. Para Mañuco era un buque, que supongo le habrá gustado. 228

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