El Perú desde la intimidad

*** N° 47 Por Correo Chillán, lunes 1° de enero de 1883 Mi querida Teresa: Acaban de dar las doce de la noche y esperaba este momento para escribir la presente. ¡Happy New Year! Muy duro ha sido para nosotros el 82 y esperemos en Dios que el nuevo no será como el difunto. Casi la mitad de éste lo he pasado en este pesado y humillante cautiverio, separado de mi casa, de mis hijos, de ti, de todo lo que más me interesa y más quiero en el mundo. Confiemos en que el año 83 nos traerá mejores días, que ya no habrá más de estas separaciones y que desaparecerán para no presentarse jamás, los motivos de las agitaciones, inquietudes, angustias y demás calamidades que has pasado de tres años a esta parte. Ten un poco de paciencia y cuenta con que antes de mucho te pediré esas cinco azucenas y me verás muellemente recostado después de comer en el cómodo diván Louis XIV que está junto al órgano fumando mi cigarro, oyéndote tocar el piano y viendo jugar a los pollitos. Ya llegará ese tiempo y te prometo que me vas a tener tan casero, que tendrás necesidad de botarme de cuando en cuando. Seré un don Casimiro, un don Cipriano, un Sixto, un santo. En este momento estarás durmiendo tranquilamente y a tu lado Mañuco. Duerme en paz, chola querida; duerme que tu marido va a hacer otro tanto. Recibe de él más cariños que los de costumbre. Happy New Year! [sin firma] *** 226

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