El Perú desde la intimidad

M.C. *** N° 30 Por G.R. Chillán, domingo 3 de diciembre 1882 Mi querida Teresa: No tenemos ninguna noticia referente a las negociaciones que según se nos informó se reanudaron en Santiago y que todavía parece que continúan. Como te dije en mi anterior, a don José Antonio se le ordenó que en el plazo de ocho días se trasladara a Chillán y ayer hemos sabido por carta de Correa a Elías que el jueves partió don José Antonio para Santiago con el fin de informarse en interés común de lo que allí está pasando. Él quiso venirse directamente a esta en cumplimiento de la orden que se le había comunicado; pero Correa le animó a que hiciese el viaje a Santiago. También dice Correa que el gobierno, en consejo de ministros, ha decidido que Chillán sea la residencia de todos los notables, y que se ha tomado esta medida, cansados ya el presidente y sus ministros de las impertinencias de Mariano Álvarez y de otro a quien nombra, quienes se han estado valiendo de todas las influencias posibles para quedarse aquí, para ir allá, para trasladarse acullá, etc. Mariano Álvarez telegrafió el jueves a Lavalle anunciándole que el viernes llegaría a ésta, pero después volvió a telegrafiar anunciando que su traslación a esta se postergaba por algunos días con motivo de haberse empeorado de la vista. Es probable, pues, que dentro de pocos días estén reunidos en esta ciudad todos los notables peruanos, inclusive los siete que han quedado en Angol. Felizmente ya Elías y yo estamos instalados en nuestro departamento que está bastante cómodo, en todo caso más que los cuartos del hotel. Consta de dos grandes piezas, cada una con su puerta a la calle; la primera está dividida por un medio tabique y tiene una ventana de reja a la calle. Yo he tomado esta pieza, y la parte que corresponde a la ventana, que es la más grande, la he destinado a dormitorio; y la parte pequeña 204

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