El Perú desde la intimidad

sobre la base de las condiciones de Chile. Dudo que Piérola vaya al Perú con la intención de formar un gobierno con la protección de los chilenos y ceder a todas sus exigencias; y dudo aun más que ese gobierno extendiese su acción más allá del alcance de las bayonetas enemigas. No veo, pues, cómo llegaremos a la paz, temo que esta situación, tan llena de calamidades y peligros para nuestro país, se prolongue por mucho tiempo, terminando quién sabe cuándo, puesto que al fin tiene que terminar, por algún acontecimiento que ahora no prevemos ni esperamos. 379 Felizmente seguimos con buena salud y todavía no nos falta la paciencia. Lo que me va a faltar es materia para mi segunda carta, que como siempre, no dejaré de escribirte aun cuando no ponga sino dos renglones dándote cuenta del estado de mi salud. Voy a escribirle a las niñitas. Recuerdos a todos, cariños a Mañuco y para ti de tu M.C. *** N° 23 Por correo Angol, miércoles 15 de noviembre 1882 Mi querida Teresa: Acabo de recibir tus dos cartas del 1° y del 4 del presente. En la segunda me acusas recibo de las mías del último vapor y del anterior a la fecha en que escribías. Te ruego que al acusarme recibo de mis cartas determines la fecha y número que llevan, pues aparte de que eso es lo más sencillo, el sistema de los números lo he adoptado precisamente para saber con exactitud si se extravía alguna carta y para saber a cuál te refieres en las tuyas. Sí noté que me había equivocado en la numeración de las cartas que escribí en un correo, y la equivocación consistió en haber puesto el mismo número a las dos, por haberlas escrito el mismo día; de allí proviene que habiéndote escrito dos por cada vapor, el número de la última es impar, 190

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