El Perú desde la intimidad

En los demás notables no faltan sus achaques de menor cuantía pero nada de enfermedades serias. En la casa grande ha habido algunos ligeramente indispuestos con constipados propios del cambio de estación o con cosas parecidas y uno de ellos ha sido Isidoro Elías que tiene que quedarse en la cama dos o tres días. Ribeyro está hoy en cama; él tiene con frecuencia fiebrecillas, que le vienen de repente y que le pasan pronto. Es bastante delicado y unos veinte baños de Chillán le harán gran provecho. Hasta aquí no te he hablado sino de los baños y de enfermedades; pero esos son los asuntos más interesantes de que podía hablarte no habiendo ocurrido, o no sabiendo nosotros aquí nada de nuevo respecto al más importante y que más interesa a todos, cual es la paz. Los diarios no dicen una palabra sobre el particular y no tenemos noticia alguna de Santiago. El Congreso extraordinario abre hoy sus sesiones y él probablemente tratará de la cuestión y le dará una solución definitiva. He leído la proclama de Cáceres374 con motivo de la barbaridad de Iglesias y me ha parecido el más sensato y mejor de todos los documentos que ha firmado ese general desde que está al frente del ejército del centro. ¿Qué dicen tus primas las Astete375 de la conducta de su amigo? Probablemente tu tía, la buena doña Jesús, lo excusará y aun aprobará con excelentes razones. Recuerdos a todos, cariños para los niños y para ti de tu M.C. *** N° 19 Por Correo Angol, miércoles 8 de noviembre 1882 Mi querida Teresa: Acabo de escribir la carta N° 18 que va por el conducto de costumbre. Dile a las niñitas que no les escribo hoy porque espero para hacerlo que me llegue de ese papel bonito con monos como aquel en que les escribí el 185

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