Bolívar de Canaval y el coronel don Felipe Coz. Hacemos fervientes votos por la prosperidad de los jóvenes desposados». Nada más ha ocurrido por acá que valga la pena de contarse. Supongo que tu madre te pondrá también al corriente de cuanto pueda interesarte; así es que con su carta y con la mía sabes todo lo que pasa en tu tierra. Anoche duró el rocambor hasta las doce y media y me acosté a cerca de la una. Esto es extraordinario porque generalmente a las once estoy en cama. La mayor parte de las noches las he pasado en casa de Manuel; otras en alguna visita como los Canaval, Heeren, Pedro Gastañeta y demás amistades. Algunas noches he pasado entretenido oyendo al Murciélago 283 en el cuarto del suegro; habla mucho, miente bastante, es bien desvergonzado y el suegro está encantado oyéndole. El domingo comí en casa de la suegra, el miércoles en la de Heeren y los demás días de la semana en el Café Anglais. 284 Antes lo hacía en el Hotel Americano; pero he cambiado porque allí va mucha gente y hay un bullicio muy fastidioso. El Café Anglais es muy tranquilo, todo está muy limpio y la comida no es mala. Voy a concluir, chola querida, que ya esta carta está muy larga y tengo que concluir las de la casa. Hoy 23 de octubre, no dejaré de pensar en ti muchos instantes, lo mismo que mañana, día de San Rafael y San Proclo. Hoy, aniversario del natalicio de nuestro matrimonio y mañana aniversario del natalicio de tu nacimiento y del de Manolillo, son los días grandes de nuestra casa y no deja de ser para mí fastidioso pasarlos lejos de ti y de mis hijos. Felizmente, ya poco durará esta separación. Dale a Manolo su muñeco y muchos besitos, muchos cariños a las pericotas, recuerdos a la abadesa y tú recibe un fuerte abrazo de tu Candamo *** Sábado 30 de octubre de 1880 Mi querida Teresa: 121
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