El periodista y la tv

La competencia voraz entre los canales de televisión ha creado también un problema de identidad. La desvirtuación de la agenda noticiosa y la mezcla de géneros favorecen que los estilos actuales desdibujen las fronteras entre el periodismo y el sensacionalismo. En este sentido, los programas periodísticos incrementan su agenda de noticias policiales, espectáculos y asuntos triviales, así como la violencia, que logran un lugar destacado en estos espacios. Asimismo, tales destaques parecen tener aquellas imágenes y sonidos capaces de captar la atención del espectador y mantener su interés, aunque sea por algunos minutos. Esto genera que la explicación con cierta profundidad en el caso de asuntos más áridos sea cada vez más escasa. No obstante, se supone que la principal función de los programas periodísticos es presentar los asuntos relevantes que afectan a la sociedad, pero, en el fondo, lo que ocurre es que prima la «espectacularización», dejando a un lado cuestiones sociales relevantes, evitando el compromiso de propiciar un debate real en el que tengan cabida los asuntos que afecten a la ciudadanía y se genere un espacio público a partir de la expresión de todos los segmentos de la población. Esto condiciona definitivamente no solo la agenda pública y los criterios de valoración acerca de la realidad sino que impide, a la larga, el fortalecimiento del sistema democrático. 44

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx