Otro aspecto destacable es el hecho de que los productores y directores periodísticos son conscientes de que la conclusión de cada bloque noticioso y el inevitable advenimiento de la publicidad son una verdadera invitación para el zapping, por lo que deben hacer uso de una serie de recursos visuales y de texto para evitar que el televidente migre hacia otro canal. La generación de expectativas entre los televidentes en torno al contenido futuro del programa es la forma que utilizan para lograr este fin, a través de la presentación de un segmento con una imagen impactante y un texto provocador, formato conocido en la televisión estadounidense como teaser. Así pues, esta fragmentación de las noticias delinea la agenda periodística, agenda que, de acuerdo con las pretensiones de los canales de televisión, debería ser variada. No obstante, la realidad es completamente diferente. Existe una gran homogeneidad en los contenidos, especialmente en las cadenas de televisión. Una noticia de alcance nacional estará, casi siempre, presente en el menú de todos los canales de televisión y la pugna entre ellos será por presentarla de la manera más rápida, es decir, en calidad de primicia y con las mejores imágenes, en la forma más impactante. Para romper esta homogeneidad de la agenda y hacer que el televidente tenga la ilusión de que disfruta de una información variada, la noticia televisada es presentada en estas pequeñas dosis que, además de reducir esta falta de heterogeneidad, satisfacen las necesidades informativas de una audiencia cada vez más dividida, diversa y fragmentada. Esa forma de presentar las noticias permite crear también un suspenso momentáneo, prolongado o indefinido entre los espectadores para evitar su alejamiento y minimizar considerablemente los costos en la producción de los programas periodísticos televisivos. La televisión es un medio extremadamente caro y esto condiciona mucho su calidad, su alcance y, por ende, su variedad. Si bien el televidente opta racionalmente por observar determinado contenido periodístico, el productor intentará apelar a su subconsciente para mantener su interés por medio de los recursos periodísticos y audiovisuales que posee. Bajo esta premisa, los directores y productores periodísticos jerarquizan, redactan y presentan las noticias, estableciendo la pauta de sus programas como si se tratará de un continuo e invisible letrero luminoso que apela a la curiosidad del televidente, aviva su 25
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