El periodista y la tv

todo si trabajan para un programa de reportajes de una cadena de televisión nacional. Transformarse en un destacado periodista televisivo es uno de los mayores desafíos que puede enfrentar cualquier profesional de la comunicación. El buen periodismo televisivo compila, verifica y analiza informaciones que afectan a millones de personas, y debe divulgarlas en forma rápida, exacta, imparcial y equilibrada para satisfacer las exigencias informativas de la teleaudiencia, la cual se aspira que sea cada vez mayor para garantizar la rentabilidad del medio. Debido a que pugna por la primicia con la radio, la prensa escrita, internet y otros dispositivos inalámbricos, el periodista televisivo trabaja bajo una gran presión para difundir las noticias en una lucha permanente contra el reloj y la competencia. Por ello, el principal desafío de un periodista televisivo es convertir la información, en un lapso muy breve, en una correcta amalgama de imágenes y sonido que despierte la sensación en el televidente de que está recibiendo la dosis de información necesaria para entender un hecho en forma adecuada, con los criterios de imparcialidad, exactitud, rapidez, veracidad, ética y relevancia que rigen toda actividad periodística. Así, el periodista televisivo es responsable de la generación de contenidos a partir de una amplia selección de temas, en un medio donde la especialización es poco frecuente, especialmente en uno como el peruano. Si labora en un noticiero, un reportero de televisión nacional puede, en un mismo día, pasar de cubrir una noticia política a cubrir un accidente de carretera o una conferencia de prensa de una autoridad, en las que incluirá entrevistas, investigación rápida y narración de los hechos. A diferencia de otro tipo de medios, la labor del periodista televisivo depende y está condicionada al trabajo de un equipo constituido por camarógrafos, sonidistas, productores, directores, etcétera. La televisión no se puede realizar en forma individual debido a que está determinada por el factor tecnológico, a pesar de cierta tendencia registrada en los últimos años para contar con periodistas que cumplan múltiples tareas. Esta interacción obliga a contar con una gran capacidad de autogestión, autodisciplina, diplomacia y sensibilidad, en la medida en que depende de un equipo para poder salir airoso en las tareas que emprenda. No existe medio de comunicación más interdependiente que la televisión y quienes se resistan a entenderlo están condenados al fracaso. Los individualismos se pagan con la derrota. 18

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx