El periodista y la tv

una actividad que difunde informaciones fiables y veraces, y que es uno de los como pilares de una sociedad auténticamente democrática. Eso no impide que el buen periodismo trate de buscar soluciones prácticas para cumplir con sus objetivos a costos menores y modelos de negocios rentables. Una empresa periodística que produce pérdidas es más susceptible a las presiones de grupos políticos, financieros y de cualquier otro tipo ajenos a su función: el interés público en general. Los buenos periodistas en el siglo XXI deben contar historias basadas en el mundo real a través de textos, audios y videos en los que las personas puedan identificarse, relacionarse y compartir en forma apropiada. El periodista ya no se define solamente por sus antecedentes y educación sino por contribuir con informaciones fiables sobre el mundo que lo rodea. En la profesión tradicional, la distribución de las noticias no se consideraba una función del periodista. Hoy, como resultado de lo digital, esta transformación de los medios de comunicación ha hecho que la producción y distribución sean cada vez más difíciles de separar. Cuando las noticias son investigadas y luego difundidas, como es el caso de la televisión que pasa por una multiplicidad de personas antes de salir al aire, las preguntas de quién obtiene qué y cómo se llega a ella puede ser un motivo de preocupación para muchos periodistas e introduce la pregunta de qué se es capaz para obtener la información sin dejar de lado los valores que sustentan esta profesión. El reto actual para los periodistas es imaginar lo que podría ser el futuro, en lugar de aferrarse a los mitos del pasado. El periodismo televisivo siempre tendrá una capacidad para registrar la información, compartirla y distribuirla. Sin embargo, hay que considerar que, en un mundo donde la información y la comunicación son cada vez más interdependientes de internet, la noción del periodista aislado es obsoleta, puesto que cada profesional se convierte en el eje de una red que funciona para recoger, procesar y distribuir información. Hasta cierto punto, este nuevo profesional ha surgido hace algunos años y resulta esencial para salir a recoger nuevos datos sobre el terreno para dar sentido a la información. Todavía tiene vigencia el estilo del autor del reportaje, el punto de vista y el análisis, pero está siendo impulsado por una red de fuentes dependientes, comentarios y retroalimentación, algunas de las cuales son constantemente accesibles de diferentes modos. El producto real de la práctica periodística es compilar las informaciones y sistematizarlas con el apoyo de los ciudadanos que colaboran. Sin 158

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx