CAPÍTULO 8. MEDICIÓN DE LA AUDIENCIA Solo hay una cosa en el mundo peor que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie. Óscar Wilde, escritor y poeta irlandés El éxito o fracaso de un programa de televisión está condicionado a su capacidad de atraer la mayor cantidad de televidentes. Los programas periodísticos no son la excepción y, por ello, deben ser tomados en cuenta de manera permanente con el objeto de garantizar su permanencia. Los productores y directores periodísticos trabajaban antiguamente con un conocimiento genérico de su audiencia. De hecho, desconocían el público concreto de cada programa. Solo horas después de la emisión del programa se sabían los datos reales para conocer si habían tenido o no éxito en atraer a una gran cantidad de televidentes, lo cual les servía para el planteamiento del programa siguiente. Ellos laboraban, por tanto, con una dosis de intuición sobre la reacción de los televidentes a cada noticia y elaboraban cada programa, sobre la base del comportamiento que habían tenido en programas anteriores. Sin embargo, en los últimos años, con el desarrollo tecnológico y el avance en la medición de las audiencias, los productores y directores periodísticos —al igual que en otro tipo de programas— poseen cada vez más refinados mecanismos para conocer y caracterizar las preferencias y gustos de su público objetivo casi al instante. Esto es posible gracias al procedimiento conocido como rating. 8.1. CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE EL RATING El rating es el porcentaje promedio de individuos u hogares viendo televisión durante un programa o un periodo específico. Este promedio está ponderado por el tiempo que cada persona u hogar se mantiene viendo 135
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