Los nuevos derechos de los jugadores, sin embargo, vendrían acompañados de nuevos deberes, específicamente, la tributación. Ante la reticencia de algunos de ellos a tributar —acostumbrados a la relación paternalista con los dirigentes—, Luis Suárez, ex jugador del Deportivo Municipal y alcalde de San Juan de Lurigancho, como parte de la campaña dirigida a posicionar la nueva ley del deporte ante la opinión pública, subrayó: «Creo yo que el futbolista también está obligado a tributar porque la tributación es obligatoria para todos los peruanos…» (La Crónica, 8 de febrero de 1973). Otro componente de la nueva ley del deporte sería la revalorización del talento nacional, que se antepondría a jugadores y expertos extranjeros; una posición coherente con el nacionalismo que promovía el gobierno. Velasco Alvarado fue uno de los primeros impulsores de esta idea. Así, cuando comentó sobre la posible nacionalización del arquero Humberto Ballesteros (argentino) para que jugara por la bicolor, sentenció: La selección debe estar integrada por jugadores peruanos, aunque sean malos, y no injertarlos con jugadores de caras bonitas y seguramente buenos pero ajenos a nosotros. Por ahora la selección de fútbol es un equipo nacional que para mí debe estar integrada por jugadores peruanos (…). Entonces si tuviéramos dinero alquilaríamos a los once jugadores y ganaríamos… y qué gracia es esa. No, es preferible lo nuestro, lo auténticamente peruano (La Crónica, 13 de abril de 1973). La revalorización del talento nacional se identificó también en el estilo de juego de Perú. El conocido periodista Lolo Salazar acusó al director técnico del seleccionado nacional Roberto Scarone de querer «uruguayizar» el juego peruano: Siempre hemos defendido la mentalidad de nuestro fútbol. Estamos cansados de invocar porque se aproveche las virtudes del jugador peruano. Su habilidad, su creación, su picardía, su visión de gol. Pero lamentablemente, en forma por demás terca, el entrenador Scarone está haciendo todo lo posible por «uruguayizar» nuestro fútbol. Porque sus preferencias son la marcación, la destrucción, la rigidez y la fuerza. Vale decir: ¡está arando en el mar! (La Crónica, 25 de marzo de 1973). Este discurso nacionalista aparecería otra vez al momento de discutir la calidad de los comandos técnicos y preparadores físicos. El ex jugador del Atlético Chalaco y director técnico del equipo amateur de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos Carlos Torres Morales comentaba: «a los técnicos peruanos no solo se les debe dar preferencia en la dirección de 82
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