El otro partido

nuestros cuadros, sino también pagarles buenos sueldos como se hace con los extranjeros, muchos de los cuales no han realizado nada positivo» (La Crónica, 1˚ de febrero de 1973). Pero si bien los logros deportivos fueron los que pusieron en el tapete la necesidad de acercar al fútbol al proyecto político velasquista, fue el fracaso en la clasificación al Mundial de Alemania 74 el que selló la urgencia de intervenir el deporte. La identificación del pueblo con la selección es fácil mientras gane, pero el nacionalismo superficial se agota rápidamente cuando cesan los triunfos (Aguirre, 2014). El proyecto de la selección fue dirigido en 1972 por el famoso ex crack húngaro Lajos Baroti y en 1973, por el uruguayo Roberto Scarone. Los fracasos en los partidos amistosos en Latinoamérica y Europa fueron recibidos por una prensa local que exacerbó las derrotas y criticó duramente la viabilidad de los planteamientos técnicos. Los resultados de México 70 dejaron la impresión de que el seleccionado nacional era invencible, por lo que cualquier falla podía ser explicada únicamente por falta de amor patriótico. Aunque los dos directores técnicos subrayaron la existencia de fallas en el juego de Perú que era necesario solucionar, los fracasos fueron leídos con calamidad y los nervios ante la derrota aparecieron en la selección. «¿Qué pasa ahora? —se preguntó Rospigliosi—. Que los jugadores sienten el impacto de muchas críticas. Que a los jugadores les apena que los reciban y los despidan con silbidos» (La Crónica, 16 de marzo de 1973). Aun cuando la selección ganaba, los triunfos eran escamoteados como pobres. «La selección sigue aún sin soltarse», rezaba el titular de la sección deportiva del diario La Crónica, un 26 de marzo de 1973, luego de que el Perú derrotó a Bolivia en las eliminatorias al Mundial de Alemania de 1974. «Ganó por 2-0 con gol de Sotil y autogol de Iriondo, pero sigue sin convencer», continuaba la noticia. Baroti declaró que nunca más volvería a Perú porque había sufrido mucho maltrato. Por su parte, Scarone trató de mejorar la dinámica y se reunió con algunos periodistas para «consultar» sus opiniones respecto a los jugadores43; sin embargo, esto no garantizó que la prensa se moderara. El técnico uruguayo fue duramente criticado por la eliminación de Perú rumbo al Mundial Alemania 1974. La prensa se dirigió también a la directiva que lo mantuvo en el cargo. Al respecto, el periodista Lolo Salazar criticó: 83

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