candidato deberá haber prestado excepcionales servicios en la dirección del deporte en el país, por un periodo no menor de 8 años» 113. Puede ser luego promovido a «oficial» al registrar diez años de servicio; «comendador», con 15 años; «gran oficial», con 20 años; y el grado más alto, «Gran Cruz», con 25 años. Ser «caballero» es tan solo el punto de partida, pero también la condición necesaria para una larga carrera de dirigente deportivo. Si bien en el papel las nuevas modificaciones buscaban menguar las disputas suscitadas en la federación y la asociación durante los primeros años de la década, en la práctica esto tardaría varios años más. Para que los clubes decidieran sobre la dirigencia de la federación, primero se requería que estén inscritos en el Registro Deportivo Nacional, órgano de apoyo del IPD. En consecuencia, los cambios no fueron inmediatos y el conflicto entre la ADFP y la FPF continuó. El nuevo jefe del IPD Rodolfo Cremer Nicoli114 declaró que los presidentes y vicepresidentes de las federaciones seguirían siendo nombrados aún por resolución suprema del gobierno. En febrero de 1985 ratificó a Luis Vargas Hornes como presidente de la FPF e incorporó al Directorio de la Federación a Jorge Bermúdez, miembro de la Comisión Seleccionadora para México 86. Sin embargo, ya eran los últimos meses del gobierno de Belaunde y no había mucho tiempo para sentar las bases de la ley recientemente aprobada. Un cambio de gobierno implicaba que todos los cargos, aquellos que dependían del presidente y el Poder Ejecutivo, volverían a rotar. El episodio que ilustra la dificultad de mantener la paz entre la ADFP y la FPF es la campaña eliminatoria al Mundial de México 86. En esta eliminatoria, el Perú integró un grupo junto con Argentina, Colombia y Venezuela. El ganador del grupo clasificaba automáticamente al mundial, mientras que el segundo y tercer lugar jugarían el repechaje. Los partidos preparatorios auguraban una buena campaña bajo la conducción del director técnico nacional Moisés Barack. Las contiendas ante Bolivia y Chile terminaron con el triunfo de la bicolor y el tercer partido se empató ante Uruguay. Lamentablemente, el primer partido de las eliminatorias no pudo reproducir la buena racha. Se perdió por 1-0 ante Colombia en Bogotá, una derrota punzante porque, además, Franco Navarro fue expulsado y Jorge Olaechea y Manuel Velásquez, amonestados con la amarilla, con lo que perdimos a tres jugadores valiosos para la contienda ante Venezuela. El segundo partido de Perú fue efectivamente ante el equipo llanero, en el que se consiguió el triunfo por 142
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