aceptó105. El vínculo cercano e incluso personal entre el gobierno y la FPF durante esos años facilitó el trabajo de la federación; Luis Vargas Hornes permaneció en el cargo entre 1982 y 1984. …Coordinaba con el ministro de Relaciones Exteriores, con el ministro del Interior, coordinaba con todo el Ejecutivo, a la hora que teníamos que jugar afuera, en Colombia, las esposas de todos… del embajador, del secretario, del ministro consejero y demás, fueron las que cocinaron… tú no puedes manejar una federación como la de fútbol, si estás de espaldas a tu país, a las autoridades de tu país (entrevista a ex dirigente de la FPF, 10 de febrero de 2016). No obstante las buenas relaciones con el gobierno, armar la selección no era sencillo porque las tensiones entre la FPF y los clubes de la ADPF continuaron. A diferencia de los años setenta, cuando el GRFA otorgaba incentivos económicos a los clubes para prestar a los jugadores, en la década de 1980, el gobierno de Belaunde no se comprometió a lo mismo. La FPF era el ente encargado de convocar a los mejores jugadores de los clubes sin darles nada a cambio. Es más, los incentivos iban directamente a los jugadores (sueldos mejorados y promesas de extenderles sus cartas pase para que quedaran en libertad cuando cumplieran sus contratos con los clubes). Como resultado, los clubes se negaban a prestar a sus jugadores a la selección nacional durante el Campeonato Descentralizado porque argumentaban que los dejaban sin taquilla y sin espectáculo. El técnico [de la selección] convocaba, y los clubes estaban obligados a dar a los jugadores a esta selección nacional. Pelearon en cierto momento los clubes, con justificada razón. Es que la selección nacional no podía actuar cuando se jugaba el torneo local porque… imagínate, los clubes de fútbol son como compañías de teatro. Yo, la selección nacional, le quito sus mejores actores a todas las comedias de teatro y hago un espectáculo paralelo, porque quiero pues. Entonces, qué hacía, la Federación pagaba los sueldos a los jugadores convocados (entrevista a exdirigente de la FPF, 10 de febrero de 2016). Por último, en enero de 1985, la prensa volvía a anunciar que la ADFP se enfrentaba a la FPF, esta vez porque querían cambiar las reglas del Campeonato Regional Descentralizado de ese año, ya aprobadas por la federación. Augusto Moral, otra vez presidente de la asociación, proponía que el número de equipos en el torneo aumentara a cuarenta, pues alegaba que uno con treinta equipos, como correspondía, era «antieconómico» para la ADFP. La federación rechazó contundentemente este aumento con el argumento de que la aprobación no dependía de la asociación y dispuso que «el certamen [debería] efectuarse conforme lo establecen las bases de 136
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