El otro partido

televisión trasmite un campeonato de fútbol, la ciudad se queda desierta» (1984, p. 88). 2. EL FÚTBOL DURANTE EL DESBORDE Concentrado primero en el cambio de régimen político y luego asediado por las dificultades económicas, el gobierno dejó el deporte profesional en un segundo plano y nombró amigos personales en los puestos de dirección y con una supervisión exigua. La primera señal de debilitamiento fue la Constitución de 1979, en la cual el deporte profesional se omitió por completo. Únicamente la práctica amateur y la educación física aparecen en el artículo 38 de la nueva Constitución, el cual señala someramente que el Estado debe promover y asignar recursos para ambos81. Como señala Mariana Marseillac, la década de 1980 es el periodo de máximo declive de la educación física en el país. Concentrados en otros cursos, «la funcionalidad de la Educación Física pasó, de definirse en función del Estado a definirse en función del individuo […] Sin una utilidad política y social definida y reconocida por el Estado la Educación Física quedó en el total abandono dentro de la escuela pública» (2014, p. 38). Las prioridades del gobierno habían cambiado. Este proceso se enmarcó en una serie de transformaciones globales que emergieron a finales de la década de 1970. En Estados Unidos, por ejemplo, los programas de intervención social basada en el deporte sufrieron un drástico repliegue debido a la privatización de parques públicos e infraestructura de recreación, y también a recortes presupuestales82 en actividades deportivas escolares, fenómeno que se desarrolló ante la reorganización y transformación de los rezagos del estado de bienestar bajo las condiciones del neoliberalismo (Hartmann, 2015). Esto condujo a un proceso de transformación de la organización de los deportes, a saber, uno que abandona los sistemas del Estado y comienza a gobernarse desde un enfoque dirigido al mercado y se basa en los principios de eficacia, eficiencia y competencia. El Perú se convirtió también en terreno de paulatino avance neoliberal en el deporte a partir del desmantelamiento del corporativismo estatal. El gobierno de Fernando Belaunde transformó el Instituto Nacional de Recreación y Deportes (INRED), encargado de la gestión deportiva peruana desde 1974, en un organismo con menor peso decisorio. Los constantes fracasos administrativos y deportivos, los rumores de las 129

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