suyos recurrirían a la misma fórmula ante nuevos logros conquistados por el deporte peruano. Por ejemplo, el vicealmirante Jorge Parodi, ministro de Marina, saludó al equipo de vóley por el XII Campeonato Sudamericano72. Resulta sorprendente que ministros de Estado se pronunciaran por cada punto logrado en una competencia deportiva internacional. Volviendo al fútbol, la clasificación quedó prácticamente asegurada con el tercer partido de las eliminatorias. El Perú ganó a Ecuador por 4-0, con goles de José Velásquez, Juan Carlos Oblitas y Alejandro «el torito» Luces. Luego, el 26 de marzo en Lima, la selección venció a Chile 2-0 y con el triunfo aseguró su pase al triangular hacia el Mundial de Argentina 1978, que se disputaría con Brasil y Bolivia (ganadores de sus respectivos grupos) en julio de 1977. Marzo de 1977 fue un mes particularmente dichoso para el deporte nacional, porque a las campeonas sudamericanas de vóley y a las campeonas sudamericanas de básquet se les unían ahora los jugadores de la selección, clasificados al mundial. Morales Bermúdez fue el anfitrión de una recepción para los tres equipos, celebrada en el círculo militar73. Días después también serían agasajados por EPAPRODE. En este evento se reconoció particularmente el rol de la comisión seleccionadora integrada, en ese entonces, por Augusto Moral y los generales Manuel Monasí y Gustavo Escudero. La eliminatoria al primer Mundial de Fútbol Juvenil, organizado por la FIFA en Túnez, en 1978, fue otro momento aprovechado por el gobierno para ganar visibilidad. El comité seleccionador estuvo formado por personajes cercanos a Morales Bermúdez, entre ellos el general Manuel Monasí (presidente de la FFP), Ernesto Moreno (director de Educación Física del INRED) y el mayor general FAP Ricardo Marthans (delegado especial del comité seleccionador). La Empresa Pública de Servicios Pesqueros (EPSEP) se unió a la iniciativa y anunció que proveería de carne de ballena para que los jóvenes estuvieran en óptimas condiciones respecto a su nutrición74. Volviendo a la selección de mayores, esta logró en Lima su clasificación al mundial, luego de vencer 2-0 a Chile. Morales Bermúdez fue al estadio a ver el partido con sus hijos. Cuando Oblitas anotó el segundo tanto, el general bajó hasta la cancha y abrazó al entrenador Marcos Calderón. Luego, en el vestuario declaró a los futbolistas como hijos predilectos de la patria. Le pidió a Meléndez su camiseta sudada y se la puso; salió así a la calle, sonriente. 112
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