El libro entre los hijos de Atahualpa : la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca

72 En medio de la mortandad, los pueblos almacigaron la letra para impugnar y revelar, para implantarle un an- damiaje a la memoria herida. La letra fue descabalgada para enseñarle a andar. Nuestra Red de Bibliotecas Rurales Así sabiendo, o nomás sintiendo, desde 1971 comen- zamos a formar nuestra Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, en la sierra norte de Perú. No fue un pro- yecto ni un modelo. La idea era juntarnos y, en la espi- nosa coyuntura que atravesaba el país, aprovechar para informarnos y formarnos. Los libros no pueden hablar, pero ayudan a avivar el habla. No pretendíamos empoderarnos del libro, quería- mos que el libro se entropara con nosotros. A él, que llegó de la mano del despotismo y se mantuvo por siglos constreñido a los salones de los potentados, le hicimos guiños, lo embarbascamos para que se volviera parte de nuestros aparejos. El ritmo de la vida agrícola acabó por amansarlo, lo despojó del cosmético embaucador de personaje inaccesible. Pero como los libros no pueden preciarse de ser neu- trales, tanto en forma aunque más en fondo, algunos años después de empezar con esta marcha tomamos la

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