El libro entre los hijos de Atahualpa : la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca
147 Leer: percepciones y descripciones La palabra pareidolia (que deriva de «figura») está de- finida como un fenómeno psicológico en el que una imagen es percibida erróneamente como una forma reconocible. Dicen los diccionarios que esta experien- cia es solo perceptiva y no necesariamente patológica. Ejemplo común de la pareidolia es ver animales, perso- nas o rostros en la forma de las nubes, o en las formas de las piedras o los cerros. Está definido y es común, como vemos, humanizar a la naturaleza, pero no parece normal naturalizar a los humanos. Qué patéticos niveles de arrogancia antropo- céntrica puede alcanzar el ser humano para poder decir que un cerro tiene cara de gente, pero no decir «tene- mos cara de cerro». Y, cuando una persona adopta las características de la naturaleza, se dice que «se halla en estado bruto» o «ha vuelto a su estado salvaje» o «se en- cuentra en estado primitivo». Y en lo cotidiano, sí puede sonar poético decir «Tu piel semeja el pétalo de una rosa», pero vayan pensando en el divorcio si se les ocurre decirle a su pareja «Tienes cara de montaña». Aunque escritores como Ciro Alegría dejaron bellezas como aquella que dice: «Podría afir- marse que el Adán americano fue plasmado según su
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