El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

en menos tiempo. Y corrieron otra extraña aventura al llegar a Tracia, donde encontraron a un pobre rey ciego llamado Fineo, que había sido abando- nado por sus súbditos y habitaba solo en la más extrema de las pobrezas. Cuando Jasón le preguntó si podían hacer algo por él, Fineo le respondió que vivía atormentado por tres grandes criaturas aladas, conocidas como las arpías, que tenían rostro de mujer y alas, cuer- pos y garras de buitre. Aquellas desalmadas acostumbraban a arrebatarle la comida, mo- lestándole sin descanso. Al oír estas palabras, los argonautas organizaron un espléndido banquete a la orilla del mar, pues sabían que, en cuanto llegara hasta las arpías el olor de las viandas, su voracidad las empujaría a robarlas. Y eso fue lo que ocurrió; apenas habían termi- nado de colocar el banquete sobre la mesa, cuando las odiosas mujeres buitre se acerca- ron volando, cogieron los alimentos con sus garras, y huyeron a toda prisa. Pero los dos hijos del Viento Norte desenvainaron sus es-

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