El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

Pero, cuando el joven percibió un brillo de crueldad en sus ojos, tuvo el convencimiento de que el monarca había adivinado el motivo de su llegada, y deseaba utilizar cualquier res- puesta en su contra. No obstante, sentía un profundo desprecio por la mentira y, como era un príncipe honorable y virtuoso, decidió ex- presar únicamente la verdad. Puesto que el rey había elegido hacerle esa pregunta, y Jasón había prometido contestarle, solo podía responder lo que haría si tuviera al peor de sus enemigos enfrente. De modo que, después de meditarlo unos mo- mentos, exclamó con voz fuerte y segura: -¡Lo enviaría en busca del vellocino de oro! Debéis saber que dicha empresa era la más di- fícil y arriesgada del mundo. En primer lugar, había que emprender un largo viaje y cruzar los mares más desconocidos. Apenas existía la menor esperanza de que un joven que em- prendiera este viaje lograra conseguir el vello- cino de oro, y regresara con vida para narrar

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