El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

una de las gorgonas despierta, será demasiado tarde! -¿A cuál debo herir? -preguntó Perseo sacando la espada y bajando un poco más-. Las tres pa- recen iguales. Las tres tienen cabellera de ser- pientes. ¿Cuál de las tres es Medusa? Hay que saber que Medusa era la única de aquellos tres monstruos a quien Perseo podía cortar la cabeza, porque a las otras dos era im- posible hacerles el menor daño, ni aunque hu- biese tenido la espada mejor templada del mundo y la hubiese afilado una hora seguida. -Sé prudente -le dijo la misma voz tranquila que antes le había hablado-. Una de las gorgo- nas empieza a moverse todavía en sueños y precisamente se va a volver. ¡Esta es Medusa! ¡No la mires! ¡Su vista te convertiría en piedra! Mira el reflejo de su ros- tro y de su cuerpo en el brillante espejo de tu escudo. Perseo comprendió entonces por qué motivo

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