El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

se uno de sus cuernos contra el muro de pie- dra. Cuando esto ocurrió, bramó con tanta in- tensidad que una parte del laberinto se de- rrumbó, con lo que los habitantes de Creta creyeron que había estallado una tormenta más fuerte de lo habitual. Sintiendo un agudo dolor, el Minotauro galopó alrededor del espa- cio abierto de un modo tan ridículo que Teseo, no entonces sino mucho tiempo después, se reía a gusto cada vez que recordaba aquella escena. Los contrincantes se enfrentaron con valentía, luchando, espada contra cuerno, un largo rato. Finalmente, el Minotauro se lanzó con gran ímpetu contra Teseo y, rozando su costado izquierdo con el afilado cuerno, lo de- rribó. Creyendo que le había atravesado el corazón, hizo una cabriola en el aire y abrió de par en par su enorme boca de toro, dispuesto a arrancarle la cabeza de un bocado. Pero Teseo se había levantado de un salto, co- giendo desprevenido al monstruo; y, atacán-

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