El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

gen en el agua. El joven miró en el movedizo espejo de la fuente y vio algo como la imagen de un pájaro que parecía volar a grandísima altura, refleján- dose el sol en sus níveas o argentadas alas. -¡Qué pájaro más espléndido debe de ser -di- jo-, y qué grande parece, a pesar de estar vo- lando más alto que las nubes! -Me hace temblar -murmuró el niño-. Me da miedo mirar hacia arriba, en el aire. Es muy hermoso, pero yo solo me atrevo a mirar su imagen en el agua. Querido Belerofonte, ¿no ves que no es un pájaro? Es el caballo con alas, es Pegaso. El corazón empezó a saltarle del pecho. Miró con atención a lo alto; pero no pudo ver a la alada criatura, fuese pájaro o caballo, porque precisamente entonces se había hundido en un nubarrón; sin embargo, un momento des- pués reapareció atravesando la nube por la parte inferior, aunque todavía a gran distancia

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