El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood
vuestros antepasados? El campesino se echó a reír. Alguno de vosotros, amigos míos, habrá oído decir probablemente que este Pegaso era un caballo blanco como la nieve y con hermosas alas plateadas, que pasaba la mayor parte del tiempo en la cúspide del monte Helicón. Jamás águila alguna atravesó las nubes tan veloz, tan impetuosa en su vuelo como él por los aires. No había nada igual en el mundo. No tenía compañero; jamás había sido montado ni guiado por un amo y en muchos y dilatados años vivió solo y feliz. ¡Oh, qué hermoso es ser caballo con alas! Al dormir de noche, como él hacía, en la cima de una alta montaña, y pasar la mayor parte del día en el aire, Pegaso apenas parecía criatura de la Tierra. Cuando se veía a gran altura, sobre la cabeza de los hombres, el reflejo de sus alas plateadas se diría que pertenecía al
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