El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood
Y, ahora, en marcha: lo primero que tenemos que hacer es buscar a las tres mujeres grises, que nos dirán dónde podemos encontrar a las ninfas. -¡Las tres mujeres grises! -exclamó Perseo, a quien esto parecía únicamente una dificultad más en la aventura-. ¿Quiénes son esas tres mujeres grises? En mi vida he oído hablar de ellas. -Son tres viejecitas muy raras -dijo Azogue riendo-. No tienen más que un ojo para las tres, y un diente. Tendrás que buscarlas a la luz de las estrellas o en las sombras de la noche, porque nunca se dejan ver cuando bri- llan el sol o la luna. -Pero -dijo Perseo- ¿a qué perder el tiempo con esas tres mujeres grises? ¿No sería mejor ir inmediatamente en busca de las terribles gorgonas? -No, no -respondió su amigo-. Hay bastantes cosas que hacer antes de encontrar el camino
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