El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

apareció una ave marina que chillaba y aletea- ba, mientras él le apretaba un ala y una pata. Pero el ave no pudo escaparse. Inmediatamente después surgió un horroroso perro de tres cabezas que le gruñó y ladró, mordiendo con fiereza las manos que lo suje- taban. Pero Hércules no lo soltó. Al cabo de un minuto, en vez del perro de las tres cabezas apareció nada menos que Gerión, el hombre-monstruo de las seis piernas, y le daba puntapiés con cinco de ellas para inten- tar liberar la otra. Pero Hércules siguió suje- tando fuerte. Al momento ya no estaba Ge- rión, sino una serpiente inmensa, como aque- llas que había estrangulado en su niñez, solo que cien veces más grande; se retorció y se enlazó alrededor del cuello y del cuerpo del héroe, sacudió su cola erguida y abrió sus es- pantosas fauces como para devorarlo de un bocado. El espectáculo era de lo más terrible. Pero Hércules no se desanimó en modo al- guno y estrujó la grandísima sierpe con tanta

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