El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

cular qué habría dentro de la caja. ¿Qué podría ser? Figuraos, queridos niños, qué ocupado tendríais el entendimiento si en vuestra casa hubiese una caja muy grande y sospechaseis que estaba llena de un montón de cosas bonitas que os iban a regalar el día de vuestro cumpleaños. ¿Creéis que hubieseis sido menos curiosos que Pandora? Si os hubie- sen dejado solos con la caja, ¿no habríais teni- do siquiera una tentación chiquitita de levan- tar la tapa? ¡Ay, no, no! ¡Qué cosa tan fea! Pero, si hubierais creído que había juguetes dentro, ya os habría costado trabajo renunciar a la ocasión de echar una miradita. En reali- dad, no sé si Pandora esperaba encontrar ju- guetes, porque aún no se habían empezado a hacer en aquellos días, cuando el mundo mismo era un juguete grande para los niños que vivían en él. Pero ella estaba convencida de que en la caja había algo muy bueno y muy bonito. Y, por lo tanto, estaba impaciente por verlo, como lo estaría cualquiera de las niñas que me rodean. Y a lo mejor un poco más,

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