El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

va. -Claro que no -respondió Eustace-. Será un cuento que nadie ha soñado antes que yo, un paraíso de los niños, que se desvaneció por culpa de una chiquilla tan mala como Siempre- viva. Y Eustace Bright se sentó en la silla que antes había saltado, puso a Mimosa sobre sus rodi- llas, mandó callar al auditorio y empezó el cuento sobre la niña mala, cuyo nombre era Pandora, y su compañero de juegos, que se llamaba Epimeteo. Podéis leerlo palabra por palabra, pues empieza en las páginas siguien- tes. EL PARAÍSO DE LOS NIÑOS Hace mucho, mucho tiempo, cuando el mundo era joven, hubo un niño llamado Epimeteo que no había tenido padre ni madre, y para que no estuviese tan solo le enviaron desde un

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