El imperio inka
continuaron resonando durante por lo menos un siglo más, elaborados en las versiones heterodoxas de la historia inca redactados por jesuitas como Anello Oliva ([1631]1998). Los controversiales «papeles de Nápoles», que afirman contener mucho del conocimiento de Valera y Oliva sobre los quipus, la religión incaica y la conquista (Laurencich, 2009; ver también Sansever o 3 , 1750), parecen contener documentos falsos producidos por adherentes tardíos a esta utopía, y/o falsificaciones modernas (Guibovich, 2003). Por lo menos uno de los dibujos «napolitanos» fue trazado sobre un facsímile defectuoso de Guaman Poma publicado en 1936 (Boserup & Krabbe, 2013; Guibovich, 2003).
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx